El día de ayer estaba meditando, bueno en realidad estaba viendo los Simpsons pero cuando los veo me da por meditar y obtener verdades absolutas sobre la vida, sobre mi vida. Y fue como vinieron a mi mente tantos y tantos amores platónicos que han pasado en mi no muy larga existencia.
Así también me puse a recordar en mis clases de filosofía del bachillerato que lo platónico se define en alguno de los volúmenes de los "diálogos de Platón" como el amor "ideal" (de idea) hasta tener el conocimiento de la esencia del sujeto u objeto de nuestros amores.
Y es que nuestros amores platónicos empiezan desde la más tierna infancia con nuestra maestra del kinder (en mi caso no aplica, ya que mi maestra era poco menos que un monstruo), pasando por la miss de ingles de la secundaria o del bachillerato, la niña popular de la escuela, la vecina inalcanzable, aquella actriz de "x" película, la escritora de ciertos libros, mas recientemente y de acuerdo a nuestros tiempos modernos aquella bloggera que nos encanta como escribe (cof,cof,cof) y la lista así podría continuar. En pocas palabras todos tenemos nuestra Muriel

El amor platónico termina cuando se conoce al ser de nuestros afectos y se da uno cuenta además de las virtudes que ya considerabamos inherentes a el, los defectos que vienen con él. Lo que lo convierte en un ser completo.
En este punto de la lectura se preguntaran y ahora ¿por qué tanto choro?, pues fácil que el día de ayer caminando sin rumbo fijo en las céntricas calles de Puebla me encontré con una revista en cuya portada trae ni mas ni menos que al primer amor platónico de todo niño que creció en los buenos 80´s. Ni mas ni menos que Maria Joaquina - Ludwika Paleta.

Gracias revista H, realmente hiciste mi tarde
Y ustedes que onda con sus amores platónicos?
Así también me puse a recordar en mis clases de filosofía del bachillerato que lo platónico se define en alguno de los volúmenes de los "diálogos de Platón" como el amor "ideal" (de idea) hasta tener el conocimiento de la esencia del sujeto u objeto de nuestros amores.
Y es que nuestros amores platónicos empiezan desde la más tierna infancia con nuestra maestra del kinder (en mi caso no aplica, ya que mi maestra era poco menos que un monstruo), pasando por la miss de ingles de la secundaria o del bachillerato, la niña popular de la escuela, la vecina inalcanzable, aquella actriz de "x" película, la escritora de ciertos libros, mas recientemente y de acuerdo a nuestros tiempos modernos aquella bloggera que nos encanta como escribe (cof,cof,cof) y la lista así podría continuar. En pocas palabras todos tenemos nuestra Muriel

El amor platónico termina cuando se conoce al ser de nuestros afectos y se da uno cuenta además de las virtudes que ya considerabamos inherentes a el, los defectos que vienen con él. Lo que lo convierte en un ser completo.
En este punto de la lectura se preguntaran y ahora ¿por qué tanto choro?, pues fácil que el día de ayer caminando sin rumbo fijo en las céntricas calles de Puebla me encontré con una revista en cuya portada trae ni mas ni menos que al primer amor platónico de todo niño que creció en los buenos 80´s. Ni mas ni menos que Maria Joaquina - Ludwika Paleta.

Gracias revista H, realmente hiciste mi tarde
Y ustedes que onda con sus amores platónicos?